
Dan Halloran, exconcejal de la ciudad de Nueva York y condenado previamente por corrupción, ha sido arrestado nuevamente, esta vez acusado de poseer cientos de videos de abuso sexual infantil en su teléfono, según informaron las autoridades.
El exfuncionario, de 54 años, fue detenido el pasado sábado en el Aeropuerto Internacional de Miami cuando regresaba a Estados Unidos en un vuelo con escala desde Cuba, según una denuncia penal presentada en el Distrito Sur de Florida.
Escalofriante hallazgo en su teléfono
Durante su detención, las autoridades encontraron en su iPhone un total de 1,362 videos de contenido sexual infantil, incluidos aproximadamente 35 clips que mostraban a niñas prepubescentes siendo víctimas de abuso, de acuerdo con la denuncia.
Halloran admitió ante los investigadores que sabía que poseía dicho material y estimó que entre “dos tercios y tres cuartos” de los videos contenían imágenes de abuso infantil. Según la denuncia, obtenía este contenido a través de la aplicación de mensajería Telegram.
Actualmente, se encuentra bajo custodia en el Centro Federal de Detención en Miami, enfrentando dos cargos federales por posesión de pornografía infantil. Su audiencia de detención preventiva está programada para el 4 de abril y su lectura de cargos para el 14 de abril, según reportes de Local 10.
Un historial de corrupción y controversia

Halloran ya había estado tras las rejas por un escándalo de corrupción en 2013, cuando fue arrestado junto con el entonces senador estatal Malcolm Smith por un esquema de soborno de $200,000 para manipular las elecciones a la alcaldía de Nueva York de ese año. Se le acusó de recibir $20,500 en sobornos como parte del plan para que Smith, un demócrata, lograra ingresar a la boleta republicana.
Condenado en 2014, Halloran fue sentenciado a 10 años de prisión, pero solo cumplió cinco tras ser liberado anticipadamente debido a la pandemia de COVID-19.

De la política al escándalo

Antes de su caída en desgracia, Halloran se desempeñó como concejal de la ciudad entre 2010 y 2013, siendo conocido por su afiliación con un grupo pagano en el que ostentaba el título de “príncipe” y participaba en rituales que incluían flagelaciones públicas.
Tras su liberación, intentó rehacer su vida como instructor de buceo en Floral Park, Long Island. Sin embargo, este nuevo escándalo lo ha llevado de regreso ante la justicia, enfrentando acusaciones que podrían significar una larga condena en prisión federal.